Nuestro socio TogetHER entrevistó a Anielka sobre la respuesta de The Lily Project al Covid-19.

 

 

 

 

 

1. ¿Cómo ha sido afectado y de qué manera se ha adaptado usted y su organización al Covid-19?

 

La respuesta es que ha impactado a todas y todos en el mundo. Nuestros compañeros de trabajo han perdido familiares y amigos a causa de Covid-19. Lo más trágico para The Lily Project es que nuestro estimado miembro de la junta directiva Dr. Álvaro García, murió a causa del Covid-19 después de contagiarse mientras atendía a otros.


 

Antes de la pandemia, el modelo de Lily se centraba en brindar detección y tratamiento en persona en clínicas móviles que viajaban a las comunidades rurales. Con el crecimiento de COVID-19 se cancelaron los eventos temporalmente, iniciamos un programa piloto para evaluar el potencial de brindar servicios de salud sexual de manera virtual, a través de llamadas telefónicas y mensajería por WhatsApp. Usamos la tecnología para educar sobre salud sexual y aumentar la comprensión de las mujeres sobre sus cuerpos y poner en práctica acciones para mejorar la salud sexual. Telesalud apoya la prestación de servicios a las personas de las clínicas móviles de Lily con el establecimiento de citas y recordatorios de salud personales. También hace posible que The Lily Project brinde más servicios y aborde necesidades complejas de salud sexual al brindar consultas virtuales con especialistas médicos y de salud mental. Los resultados de la prueba piloto son extremadamente positivos y estamos trabajando hacia un futuro en el que Lily esté brindando servicios de salud sexual esenciales a través de una plataforma integrada de salud para mujeres en persona y virtual.



 

2. ¿Qué es lo que más le preocupa sobre la salud de la mujer en los países en vías de desarrollo durante la pandemia? ¿Qué está haciendo su organización al respecto?



 

La pandemia ha tenido un impacto enorme en los países con escasos recursos donde los servicios básicos de salud de la mujer ya eran limitados. Este es definitivamente el caso de Nicaragua, que vive una crisis socioeconómica desde 2018. Con la llegada del Covid-19, la disponibilidad de servicios de salud de la mujer para prevenir y tratar enfermedades, incluidos los medicamentos básicos, ha disminuido aún más. En muchos países, incluido Estados Unidos, la violencia contra la mujer está aumentando. Nicaragua está experimentando esto con un aumento documentado de la violencia de género y el feminicidio.



 

Durante este tiempo, The Lily Project está proporcionando:

 

Navegación: resolvemos problemas simples, como recomendar el medicamento basico y adecuada para una infección vaginal y, con el apoyo de nuestros socios, estamos tratando de conectar a las mujeres de las comunidades con el MINSA  para la atención de críticos como abortos espontáneos.

 

Atención virtual: estamos trabajando con especialistas en salud mental para brindar servicios gratuitos a los clientes de Lily que experimentan abuso y trauma.

 

Defensa: creemos que la difícil situación que viven las mujeres de  latinoamérica requiere  más atención. Con nuestros datos y las historias de las mujeres a las que atendemos, esperamos crear conciencia sobre las necesidades de estas mujeres para alentar a otros a promover la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en Nicaragua.



 

3. ¿Cómo ve la prevención del cáncer de cervicouterino  (la vacuna contra el VPH, la detección y el tratamiento) regresando después de la pandemia? ¿Qué podemos hacer ahora para prepararnos para la reanudación de los servicios?



 

Incluso antes de la pandemia, Nicaragua no tenía un programa nacional en marcha para la vacuna contra el VPH o la prueba del VPH, ya que siempre está centrándose principalmente en la prueba de Papanicolaou para prevenir la enfermedad. Creemos que es probable que esto continúe después de la pandemia, al menos a corto plazo. Pero cuando la vacuna y la prueba estén disponibles en Nicaragua, The Lily Project planea convertirse en parte del proceso de distribución.



 

Hasta que la vacuna Covid esté ampliamente disponible, The Lily Project cambiará su proceso de grandes eventos de detección y educación que normalmente servirían de 80 a 100 mujeres por sesión a citas de detección y tratamiento individuales programadas. La primera prioridad es atender a las mujeres en la "lista de control": aquellas que requieren tratamiento o son "Papanicolaou-positivos"  están siendo monitoreadas. La configuración de citas virtuales y los recordatorios hacen posible el nuevo modelo de entrega en persona de Lily. Además, la educación en salud sexual y las intervenciones para fomentar acciones especiales se impartirán de forma virtual.



 

4. ¿Qué es algo que ha aprendido durante Covid-19 que le da esperanzas?



 

Esta vez nos ha enseñado mucho.Por un lado, se nos ha recordado el valor de nuestra extensa recopilación de datos. Cuando comenzó a aparecer Covid-19, nos dimos cuenta de que todavía teníamos una forma de conectarnos con nuestros más de 20.000 clientes por teléfono y WhatsApp. La mayoría de las mujeres de las comunidades rurales tienen su propio teléfono móvil y se ha convertido en un salvavidas.

 

A medida que la pandemia ha progresado, hemos dedicado más tiempo al desarrollo de nuestro equipo. Estoy muy orgulloso de la empatía y el respeto que cada enfermera tiene por sus clientes. Esto se traduce en un enfoque de "escuchar primero", en el que los clientes se abren y comparten sus preocupaciones de salud física, emocional y mental. Ya no somos simplemente la organización que los ayuda a mantenerse libres de cáncer cervicouterino, sino que Lily ahora también los está ayudando a comprender cómo ser dueños de sus cuerpos y su salud.



 

¡Estoy llena de esperanza cuando me doy cuenta de que el impacto que haremos en la vida de otras mujeres será aún mayor que antes!

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